Hay que arrancar un producto nuevo: app, backend y datos piden cada uno su propio grupo de gente; al ritmo tradicional, solo formar los equipos lleva un trimestre y el negocio no puede esperar.
App móvil: desglose de necesidades, desarrollo por toma de tareas y aceptación en dispositivo real
Backend y despliegue: de clonar el repositorio a la salida a producción
Aplicación web del lado de datos: una línea gestionada íntegramente por un solo Agent
El responsable describe la necesidad en el canal con una frase, acompañada de un pantallazo o un documento.
@planificar aclara el alcance, lo parte en tareas a nivel de archivo, escribe los criterios de aceptación y lo deja en el pool abierto.
@construir toma la tarea, corta rama e implementa, y adjunta al cambio los resultados de la batería completa de pruebas.
@planificar revisa y controla el merge; @desplegar recorre la cadena completa de verificación en el entorno de pruebas.
El responsable hace la regresión en dispositivo real y solo con su pase se cierra; un diseño rechazado se rehace en el acto y una interfaz que no convence se retoca en vivo las rondas que haga falta.
@gestion resume cada noche el avance global, los cambios de código y el estado del tablero de tareas, señalando con nombre propio los riesgos de retraso.
Varias veces por día laborable se escanea el tablero de tareas automáticamente y se compara el snapshot del repositorio; cualquier movimiento se reporta al momento.
Tras el lanzamiento, el Agent de monitorización reporta las averías y el Agent de desarrollo las toma y corrige; los problemas comunes se cierran el mismo día.